viernes, 30 de agosto de 2019

Semana 28




  • ¿Qué son los radicales libres?


Con mucha frecuencia oímos que los radicales libres son muy perjudiciales para la salud. Pero, ¿qué son exactamente? ¿Por qué se forman?
Aunque no nos demos cuenta, cada segundo estamos liberando una batalla interna en nuestros organismos. Se trata de la lucha entre los antioxidantes y los radicales libres.

Hasta ahí nos puede importar más o menos. Sin embargo, con mucha frecuencia, oímos que los radicales libres son muy perjudiciales para la salud. ¿Es esto cierto? ¿Qué es un radical libre? ¿Cómo se forman? A continuación, vamos a intentar despejar algunas dudas al respecto.



 radicales libres que son



Explicando los radicales libres

Se trata de un átomo o molécula (conjunto de átomos) con dos o más electrones desacoplados. Hay que recordar que los electrones gravitan alrededor del núcleo del átomo, al igual que los planetas alrededor del Sol, solo que acoplados.


Si uno de estos electrones, por cualquier motivo, se sale de su órbita, la molécula se convierte en un radical libre, altamente inestable y energética. Para recuperar dicha estabilidad, tiene que “robar” un electrón a otro átomo vecino (un proceso denominado oxidación), lo que hace que éste se vuelva reactivo, y así sucesivamente.

 radicales libres que son


¿Por qué se forman?

Los radicales libres son moléculas inestables que recorren nuestro cuerpo intentando robar un electrón con vistas a recuperar su estabilidad electroquímica. Esto las hace muy peligrosas, porque para conseguirlo atacan moléculas estables. Una vez que el radical libre ha conseguido robar el electrón que necesita para emparejar su electrón libre, la otra molécula se convierte a su vez en un radical libre, iniciándose así un ciclo destructivo para nuestras células.

El organismo produce radicales libres con el objetivo de luchar frente a la acción negativa de virus y bacterias. Es decir, nos encontramos ante un mecanismo de defensa creado por nuestro propio cuerpo. Sin embargo, para que su acción no se convierta en nociva para nuestra salud y en un auténtico “peligro”, es necesario que sean controlados mediante la protección antioxidante.
radicales libres antioxidantes



¿Cuáles son los principales radicales libres?

Los radicales libres más reactivos son los siguientes:

Ión superóxido – Se forma a partir de oxígeno.
Radical hidróxilo – Se forma a partir de peróxido de hidrógeno. Está considerado el más peligroso de todos.
Oxígeno singleto – Se produce cuando la luz ultravioleta o el ozono afectan a las células del organismo.
Todas estas moléculas reactivas deben eliminarse para poder conservar la vida celular

¿Cómo se pueden combatir?

Los antioxidantes son sustancias que liberan electrones en nuestra sangre, los cuales son captados por los radicales libres, volviéndose con ello en moléculas estables.

Precisamente para evitar que los radicales libres roben electrones a nuestras células, y se conviertan por tanto en un auténtico peligro para nuestra salud, es importantísimo seguir una dieta rica en alimentos antioxidantes.

radicales libres antioxidantes

Para ello, basta con seguir una alimentación sana y equilibrada, rica en alimentos naturales y frescos, como por ejemplo es el caso de frutas y verduras, cereales integrales, frutos secos, pescado, carnes blancas y té verde.

Tipos de antioxidantes

Los antioxidantes pueden ser de origen endógenos y exógenos:

Antioxidantes endógenos: están en las células, para evitar que haya una superproducción o un acumuló de radicales libres. Si hay una disminución de los antioxidantes endógenos porque se gasten neutralizando el exceso de radicales libres, nosotros podemos aumentar los antioxidantes a través de la dieta.

Antioxidantes exógenos: son las vitaminas C y E; los carotenoides: pigmentos sintetizados por la planta como el betacaroteno y el licopeno; o los flavonoides. Todos estos antioxidantes se encuentran fundamentalmente en las frutas, las verduras, las hortalizas, las legumbres y las semillas.





  • Ejemplo de mecanismos de reacciones orgánicas polares y no polares



Adición de ácido bromhídrico a un doble enlace en presencia de peróxido, vea usted el capítulo cuarto de los alquenos más adelante




Un ejemplo de b) es el que sigue: Es una reacción de sustitución de un hidrógeno en un alcano por un átomo “A”, que puede ser un halógeno como cloro o bromo. (vea el capítulo tres “sobre las reacciones de los alcanos”) Las dos reacciones que se muestran se conocen como etapa de propagación y son las más importantes en este tipo.



 

Todas las reacciones por radicales libres poseen tres fases: Una de Inicio, otra de Propagación y la última de Término.
Un esquema típico de una reacción de sustitución, es la bromación del metano por el método de los radicales libres es:










La fase más importante en este caso, como ya se mencionó, es la propagación, y la razón de ello es debido a que por cada molécula de iniciador, (Br2) que se rompe, paso (A), se genera solo dos radicales libres, en cambio en la etapa de propagación, pasos (B y C) en donde se produce la sustitución, se repite unas 105 veces.
Por último, la fase de terminación, es aquella en la que dos o más de los radicales activos de la reacción se encuentran generando una partícula o molécula no activa. Esto ocurre lentamente hasta que la reacción se detiene si no hay mayor estímulo.



jueves, 15 de agosto de 2019

Semana 26


REACCIONES ORGÁNICAS  
Las reacciones orgánicas son reacciones químicas que involucran al menos un compuesto orgánico como reactivo.Los tipos básicos de reacciones químicas orgánicas son reacciones de adición, reacciones de eliminación, reacciones de sustitución, y reacciones redox orgánicas.En síntesis orgánica, se usan reacciones orgánicas en la construcción de nuevas moléculas orgánicas. La producción de muchos químicos hechos por el hombre, tales como drogas, plásticos, aditivos alimentarios, textiles, dependen de las reacciones orgánicas. 
  ruptura homolítica 
      
Ruptura de enlaces: 
Las reacciones suponen que se lleve a cabo una ruptura de alguno de los enlaces que intervienen en las moléculas de las sustancias que reaccionan y la reordenación de los electrones de valencia para formar nuevos enlaces en los productos que da la reacción. Dichas rupturas, por lo general, pueden ocurrir en dos formas: ruptura hemolítica, y ruptura heterolítica. 
Ruptura homolítica: Tiene lugar cuando un enlace de tipo covalente A:B se ve roto de manera que cada uno de los átomos se queda con un electrón del par del enlace. De esta manera, se consiguen dos radicales libres. 
Dichas especies son neutras eléctricamente hablando, poseen un electrón que se encuentra desapareado, son bastante reactivas y cuentan con una vida media bastante corta. 
La ruptura del enlace A:B tiene lugar así: 
AB → A: + B∙ 
Ejemplo: 
Este tipo de ruptura suele darse en compuestos que cuentan con una baja o incluso nula, polaridad y necesitan un suministro de energía que corresponda con la disociación del enlace. 
Por esto, para poder iniciar la reacción a través de radicales libres se necesita un alto aporte a nivel energético. Dicha aportación puede llevarse a cabo a través de una vía térmica o también siguiendo un suministro de radiaciones. Estas reacciones generalmente tienen lugar en fase o estado gaseoso, o encontrándose en disolución con disolventes que sean no polares. 
Ruptura heterolítica: 
Se realiza cuando el enlace covalente A:B se rompe de maera que uno de los dos átomos que forma en enlace se quede con el par de electrones de este. De esta manera se consiguen dos iones, uno será positivo y el otro negativo. 
La ruptura del enlace A:B se sucede así : A:B → A+ + :B- Ejemplo: 
ruptura heterolítica 
Cuando un carbono consigue conservar los dos electrones, el ion resultante recibe el nombre de carbanión R-, y en cambio, cuando los pierde se le denomina carbocatión R+. Es más frecuente la formación de un carbocatión que de un carboanión. 
La ruptura heterolítica en un enlace covalente tiende a producirse en moléculas con una gran polaridad. Esta ruptura tiene lugar en condiciones más suaves que la ruptura homolítica, y por lo general, se da en presencia de disolventes polares que consiguen estabilizar a los iones. 
Ya sean los radicales libres formados a partir de la ruptura homolítica como los iones que se dan en la ruptura heterolítica, reciben ambos el nombre de intermedios de reacción, e intervienen de manera general en los mecanismos de las reacciones de tipo orgánicas a modo de reactivos intermedios. 
Clases de reactivos: 
Es normal en las reacciones de la química orgánica llamar sustrato y reactivo a las distintas sustancias que participan en las reacciones. La molécula que reacciona, generalmente es la mayor, y se llama sustrato. Esta será atacada por otra molécula, por lo general más pequeña, llamada reactivo, que dará lugar a la reacción química al interaccionar con el sustrato. Dicho reactivo, puede ser de distintas naturalezas, inorgánico, radical libre, electrófilo o nucleófilo. 
– Radicales libres 
 se producen en las reacciones homolíticas, son bastante reactivos e interaccionan con otros tipos de radicales o con moléculas de tipo neutro. Los radicales en química orgánica se llaman primarios, secundarios o terciarios, dependiendo de la naturaleza que tenga el carbono que cuente con el electrón no apareado. Los radicales terciarios son los que mças estabilidad poseen, y por lo tanto, son menos reactivos. 
 – Reactivos electrófilos:  
Son reactivos con alguno de sus átomos de poca densidad electrónica, por lo cual suelen actuar sobre los átomos del sustrato que tienen carga negativa, o una alta densidad de carga. Los reactivos electrófilos siempre son cationes u otras moléculas que tienen algún orbital atómico sin ocupar, como por ejemplo H+, BF3, SO3, etc. 
 – Reactivos nucleófilos: Son reactivos que tienen algunos de sus átomos con una alta densidad de carga, por lo que suelen actuar en los átomos del sustrato que tenfa carga positiva o un deficit de carga. Por lo general son aniones o neutros con electrones libres, por lo tanto, ceden electrones. Es el caso del H-, OH-, CN-, etc. 
  
Principales tipos de reacciones orgánicas: 
Si tenemos en cuenta la relación que existe entre el sustrato y los productos de la reacción, podemos distinguir diferentes tipos de reacciones orgánicas. Destacamos las reacciones de sustitución, de adición, de eliminación, de condensación, así como las reacciones de polimerización. 
Reacciones de sustitución 
Son reacciones donde un átomo o varios átomos de un reactivo se meten en la cadena de carbonos que forma al sustrato, consiguiendo cambiar alguno de los átomos que se encuentran unidos al carbono. 
R-X (sustrato) + Y ( reactivo) → R-Y + X 
Según el tipo de ruptura que se cree en los enlaces, la sustitución podrá ser homolítica o heterolítica. La más frecuente es la sustitución heterolítica, la cual además puede ser nucleófila o electrófila (SN1, SN2, E1, o E2). 
 Reacciones de adición 
Se conocen como reacciones de adición a aquellas donde dos átomos que se encuentren unidos a través de enlaces dobles o triples, cuando se han roto, se unen a otros tipos de átomos a través de enlaces simples. Estas adiciones pueden ser nucleófilas o electrófilas. 
– Reacciones de eliminación 
Las reacciones de eliminación son en las cuales la molécula que forma el sustrato sufre una perdida de dos átomos o grupos de ellos, que se encuentran enlazados a su vez a dos átomos de carbono adjunto, formándose entre ellos un enlace tipo π. Son las reacciones contrarias a las de adición. 
– Reacciones de condensación 
Estas reacciones suceden cuando dos o más de las moléculas orgánicas se enlazan a través de una eliminación molecular. 
  
Reacciones de polimerización 
Estas reacciones tienen una alta importancia en la práctica, pues dan lugar a la formación de sustancias poliméricas, es decir, moléculas con un gran tamaño, resultantes de unir muchas moléculas en una sólo, que por lo tanto será más compleja.